Glo me leyó esto hace unos días:
¿Es acaso el amor esta aniquilación de lo individual más propio para dejar desnuda otra realidad que es en sí completamente incomprensible, pero que nos empeñamos en incorporar a la trama de nuestro existir vacilante?
No. No es el amor. Sabe que no es amor. Junto a todo ese fenómeno nocturno acumulado y grotesco, junto a toda esa magia de objetos familiares y atmósfera caliente, junto a toda esta embriaguez de vino y de erotismo insatisfecho, sólo camina una porción congrua de sí mismo que es la más baja y la más cálidamente poética, con la impudicia de las plantas que muestran sus partes sexuales enriquecidas por una obscena estetificación, haciendo parecer bello lo que de sobra sabemos -nosotros animales- que es feo. Queda aparte la construcción de una vida más importante, el proyecto de ir más lejos, la pretensión de no ser idéntico a la chata realidad de la ciudad, del país y de la hora. Él es distinto y nada tiene que ver con el rebrote, jugoso sí pero vacío, de las clases pasivas consentidoras. Él vive en otro mundo en el que no entra una muchacha por ser lángida y jugosa. Ha elegido una camino más díficil a cuyo extremo está otra clase de mujer, de la que lo más importante no será ya la exuberancia elemental y cíclica, sino la lucidez libre y decidida. No debe caer en esta flor entreabierta como una mosca y pringarse las patitas.
De: Tiempo de silencio - Luis Martín-Santos.
sábado, diciembre 30, 2006
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2 comentarios:
Es bien curioso: Yo estoy suscrito a su blog con Bloglines, y antes de este post había otro, muy bonito, que había leído a través del feed. Pero ahora no está, desapareció. Lástima porque me había parecido hermoso, como para volver a leer en cada visita.
Este también me gustó. Me gusta cómo parece que sus ideas se volcaran inmediatamente a palabras sin necesidad de ningún filtro intermedio, de ningún obstáculo.
Creo que no podría haberme imaginado más exactamente cómo sería una muchacha "lánguida y jugosa". Genial.
Un feliz año nuevo. Que el Antioqueño no deje de acompañarlo.
volvi por curiosidad a visitar este lugarcito y me encuentro con esta sorpresa muy muy agradable
un abrazo edi sue
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