Quiero escribir, pero me sale espuma,
quiero decir muchísimo y me atollo;
no hay cifra hablada que no sea suma,
no hay pirámide escrita, sin cogollo.
La verdad no sé exactamente qué quiero decir. Sé, por otro lado, que quiero o debo decir algo. Pero a mitad de camino lo que quiero decir empieza a empequeñecerse y, sobre todo, a contenerse. Tal vez por que estoy en la obligación de no decir nada. Lo tengo que esconder con metáforas hasta que se convierte en un laberinto rídiculo: en un montón de simbolismos que sólo yo entiendo (aunque sin esos simbólismos las cosas serían aun peores). Me queda, al final, una rabia en los dedos o simplemente dispersa por el cuerpo.
lunes, diciembre 04, 2006
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5 comentarios:
si, lo entiendo, por ejemplo he entrado 3 veces a escribir un comment pero al final no sé que quiero escribir o que puedo o debo escribir.
Sí, eso pasa. E igual le salió algo al "procesar" su afán.
Qué sexy. Quién fuera rabia.
agh me ganaron el comentario de quien fuera rabia. En fin, lo comparto
me pasa casi permanentemente...
me alegra que hayas regresado querido edi, me gusta mucho leer esto. besitos
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