Juega a ahogarte. Juega en las olas y deja que la corriente te lleve. Cuando menos lo esperes las olas caeran sobre ti, la corriente te estará tragando y pensaras seriamente que podrías morir. Grita, mira los helicopteros y los rescatitas.
¿Pensaste en tu madre? ¿Pensaste en los otros? ¿Tuviste miedo? Tu boca sabe a sal, tu estomago está pesado.
sábado, febrero 28, 2009
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