Los förde se localizan alrededor del mar báltico, principalmente en las costas de Alemania, Dinamarca, Finlandia y Suecia. Su origen se debe a los remanentes de numerosas épocas glaciares: gruesas capas de hielo que tras retirarse han ido dejando delgadas bahías que se extienden kilómetros en tierra firme. Alrededor de estás bahías los glaciares dieron lugar a un paisaje sorprendente de onduladas colinas.
Este paisaje recuerda a épocas inmediatamente posteriores a la creación del mundo; épocas anteriores a los gigantescos saurios que poblaban la tierra como prueba de la maldad causante de la gran inundación. A través de este paisaje, los árboles ofrecen sus frutos sin pudor. Las manzanas tienen un sabor dulce; su piel brillante tiñe de rojo su centro blancuzco.
Habrán caminado los hijos de Caín y Abél estás colinas con el remordimiento del paraíso perdido mientras el viento del oeste cambiaba las mareas a su gusto? Se habrán sentido horrorizados por los gigantescos saurios, devoradores de hombres y animales?
Hoy los puertos y los barcos han borrado cualquier huella de esos hombres prehistóricos. El agua es levemente salina y su temperatura resulta dolorosa al tacto. En los primeros días de octubre los rayos son un milagro que todos añoran. En el cielo, las aves viajan hacía la costa africana.
viernes, octubre 15, 2010
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