lunes, febrero 04, 2008

La pertencia a una determinada iglesia es más una cuestión política o simplemente una cuestión de azar que una cuestión religiosa. El acto de fé, aceptar que Dios existe y todas las consecuencias que esto trae, es indiferente respecto a los problemas de la práctica religiosa. Como J. una vez me digo, la historia de la religiosidad es la historia de nuestro intento por acercarnos a Dios. Todo intento por acercarse a Dios parte necesariamente de su punto de llegada; la fé ciega e imperturbable en Su existencia.

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